“Para muchos viajeros, el lago Budi es un lugar único. Aparte de su relación con la cultura mapuche su ubicación remota lo ha librado del turismo masivo, razón por la cual la zona es ideal para paseos familiares y de relajo”.  Así describe la revista Enfoque al paraje escogido recientemente como el mejor destino turístico del sur del país.

La selección estuvo a cargo de un jurado compuesto por 29 miembros que representa a toda la industria del turismo, entre ellas autoridades de las principales instituciones de fomento y promoción del turismo y la imagen de Chile; académicos de las principales universidades que imparten carreras relacionadas con el turismo; representantes del sector empresarial; profesionales ligados a la comunicación, la fotografía y la gastronomía. Todos ellos tuvieron la difícil misión de seleccionar a los destinos ganadores que participaron en la fase final del concurso que busca los mejores destinos emergentes de Chile 2019.

Organizado por revista Enfoque, la iniciativa busca diversificar la oferta turística nacional a través de estimular a los destinos a ponerse el desafío de exportable y tengan como objetivo convertirse en el cuarto destino turístico chileno de “clase mundial”, después de San Pedro de Atacama, Torres del Paine e Isla de Pascua.

Este año el concurso se organizó en dos etapas. En la primera fase se seleccionaron 50 destinos y una votación popular por internet clasificó a los 15 destinos más votados del norte, centro sur y sur austral del país. Finalmente, la comisión optó por elegir al lago Budi como el mejor lugar para visitar el sur de Chile.

De ese modo, se sumó al Valle del Elqui en el norte y a la Isla Robinson Crusoe del centro como los sitios más valorados del país.

Reseña

Ubicado en el borde costero de la Región de la Araucanía, entre las comunas de Saavedra y Teodoro Schmidt, el lago Budi tiene un sello natural único —es uno de los pocos lagos salados de Sudamérica y del mundo— con una impronta cultural caracterizada por sus tradiciones mapuches y ancestrales.

Al recorrer la zona se puede vivir la experiencia del turismo originario que ofrecen las propias familias de origen mapuche lafkenche, quienes organizan actividades como juegos, eventos culturales, cabalgatas y paseos en canoas mapuche, llamadas wanpo.

A lo largo de la ruta que conecta el lago Budi con la ciudad de Temuco se pueden descubrir pequeñas localidades como Nehuentúe, Carahue, Puerto Saavedra y Quele. En todas ellas se ofrece turismo indígena, rural o comunitarios.

Para muchos viajeros, el lago Budi es un lugar único. Aparte de su relación con la cultura mapuche su ubicación remota lo ha librado del turismo masivo, razón por la cual la zona es ideal para paseos familiares y de relajo. En 2017 el popular diario británico The Guardian reconoció al Lago Budi como uno de los 10 mejores paisajes para visitar en nuestro país. Sin embargo, el destino aún tiene una incipiente infraestructura de servicios turísticos, alojamientos y paquetización. La gastronomía mapuche está bien presente a través de platos típicos y de postres tan originales como el helado de quínoa en el centro gastronómico de Llaguepulli.

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