En el primer capítulo de este ciclo referido a los profesores jubilados o retirados de la actividad docente, nos referiremos al matrimonio Navarrete Ramírez.  Narraremos la vida de dos destacados profesores de Estado: don Sergio Ivan Navarrete Y Su Cónyuge Eugenia Beatriz Ramirez Morales.

Este medio concurrió hasta su casa, en un lugar céntrico de Nueva Imperial donde viven junto con su mascota, un Chiguagua muy extrovertido que no paraba de ladrar mientras se realizaban trabajos de rutina en el hogar.

Don Iván es nortino, nacido el 15 de diciembre del año 1929, saque usted la cuenta: ¡efectivamente! Tiene 89 hermosos años.  Dignos de envidiar, pero sanamente, para muchos.

Por su parte, Beatriz nació el 4 de octubre de 1946; es decir posee 72 primaveras.

Se casaron en Nueva Imperial el 20 de febrero de 1965 y como dato curioso, don Iván fue profesor de Beatriz cuando ya ejercía como profesor en el Liceo de Hombres, llamado así en esa época.

Pero como dijo el Papa Juan Pablo ll en su visita a Chile: “El Amor es más fuerte “…

Vida familiar

Eugenia Luciana, médico; Miguel Ignacio, ingeniero y Álvaro Iván, técnico en computación; son sus tres hijos.

Beatriz egresó de la Pontificia Universidad Católica, mientras que don Iván cursó sus estudios superiores en la Universidad de Chile de Santiago como profesor de Castellano.  En paralelo a las clases. trabajaba en un liceo particular de la capital.

Iván Navarrete trabajó en San Javier algunos años en un liceo fiscal, luego de ganar un concurso se vino a Imperial en el año 1961, lugar que no le agradaba mucho, pero unos buenos amigos y colegas lo convencieron a quedarse en esta zona.  “Aquí me cazaron”, dice con ironía.

El año 1972 se traslada a Carahue, mientras se adjudicaba un nuevo concurso hacia Mulchén que no prosperó en el 1973 por sufrir discriminación política debido a su dotrina contraria al régimen imperante. Regresa al liceo de Imperial donde termina su carrera profesional el año 1980.

Por su parte, la docente Beatriz Ramírez ejerce como tal en Dirección Departamental de Educación de Imperial.  En septiembre de 1973 trabajó en Lisahue, luego en la Escuela de Manzanal, también en El Peral, Hualacura y Traiful donde se desempeñó como directora.

Señaló a este medio que los años más hermosos los vivió trabajando en el sector rural, porque no solo cumplía con la vocación de la docencia, también había que ser auxiliar, enfermera, asistente social, consejera, etc. Pero además había que secarle la ropa a los alumnos que llegaban mojados por la lluvia, lavarlos y muchas otras tareas propias de una madre.

Eso era todo, relata que había caminar en ida y vuelta, muchos kilómetros, hasta la escuela.

Navarrete como hombre público fue candidato a regidor y postuló como concejal.  Presidió al Deportivo Liceo, en los tiempos de “Adamaco”, Nelson Medina, el “Chico Caro”, Luis Hueche, entre otros.

Por su parte, Beatriz se dedicó a la música, participó del conjunto folklórico Chilcantu con Alejandro Carrillo y Juan Peña.

Para sintetizar, diremos que este matrimonio coincide plenamente en  la expresión de cariño y respeto que se debe tener en la formación de los niños y jóvenes y confían en que las nuevas generaciones de profesores tengan la vocación requerida.

La educación encauza las aspiraciones y los ideales de las personas,  dice don Iván; mientras que Beatriz agrega: “Formación junto al hogar”.

También tuvieron palabras para referirse al sistema de pensiones: “el sistema fiscal es el mejor”, señala claramente Iván .Lo mismo opinó su esposa.

Ambos son colocolinos de corazón.

Finalizo esta nota con una sola frase:” El hogar de este matrimonio huele a docencia”.

Por: Luis Mulato Arias

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