Cercano, cordial y empático.  Así definen los imperialinos al mayor Ismael Opazo Barra, oficial que comanda la Cuarta Comisaría de Nueva Imperial desde el año 2012.  Sin embargo, la recomendación no sólo proviene de los habitantes de esta comuna, sino de todos los que han tratado con el funcionario policial que tiene a su cargo a cerca de 225 carabineros distribuidos en los destacamentos de Cholchol, Nehuentúe, Trovolhue, Puerto Saavedra, Barros Arana, Teodoro Schmidt y Hualpin. A ellos se suman la Subcomisaria de Carahue y la unidad base de Nueva Imperial.

Durante este mes Carabineros conmemora 91 años de su fundación y para evaluar el trabajo de la institución de las carabinas cruzadas en la zona, el mayor Opazo comparte con El Informador los sentimientos que predominan por la efeméride.

– ¿En qué situación encuentra este nuevo aniversario a Carabineros de la Cuarta Comisaría de Nueva Imperial?

En forma local nos encuentra bastante bien.  Hemos hecho un trabajo amplio en las 5 comunas que dependen de esta unidad policial.

Tenemos una estrecha relación con los alcaldes de esas comunas, con las fuerzas vivas, las organizaciones comunitarias, especialmente con las juntas de vigilancias y las juntas de vecinos de cada comuna.

– ¿Cuál es el balance que realiza de su gestión?

Respecto a los hechos policiales yo diría que estamos bastante bien.  En los últimos cinco años tuvimos una baja considerable de delitos, especialmente en el periodo 2012 y 2013 y esa baja considerable hace que hoy nos mantengamos en un promedio de 1.300 delitos anuales aproximadamente en las cinco comunas.

Si uno analiza esas cifras se da cuenta de que estamos, a nivel nacional, sobre la media hacia abajo con las demás comunas que tienen características similares y la misma cantidad de carabineros y que han registrado alzas de delitos

Sin embargo, eso involucra un estudio de focalización, de georreferenciación de cada delito que se comete, porque es realmente difícil mantener carabineros en los sectores rurales donde se cometen uno o dos delitos al mes o cada dos meses.  La realidad es distinta en las ciudades, porque los delitos se focalizan en ciertos puntos, pero en general estamos bastante bien en comparación a la media nacional.

– ¿Cuáles son los principales delitos que se registran en esta jurisdicción?

Son dos: el hurto y las lesiones.  El hurto es un delito que es bastante difícil pesquisar, pero estamos haciendo mucha presencia policial en los supermercados y alrededores.  Si nosotros hacemos un análisis de este delito estamos visualizando que también hay un descuido de la víctima pese a que podríamos decir que se comete un delito ‘intra-muro’ porque son hechos que difícilmente podemos detectar ya que no estamos en todos lados.

Por eso es muy importante que las víctimas de los delitos de hurtos tengan claridad que para nosotros los Carabineros es difícil pesquisarlos, pero estamos haciendo campañas para prevenirlas y esto va de la mano con el autocuidado.

El segundo delito, de lesiones, lo redujimos bastante, de casi 700 lesiones bajamos a 101 lesiones, estamos hablando de casi 400 casos menos desde el año 2012 a la actualidad.  Pero se nos está generando otro problema, porque antiguamente las lesiones estaban asociadas a los negocios de alcoholes y hoy hemos tenido un alza en las fiscalizaciones y los partes de alcoholes, pero ahora las lesiones se están transformando también en intramuros.

Estamos trabajando para disminuir los hurtos y las lesiones, pero tampoco podemos descuidar los robos y los delitos de mayor connotación social.

– ¿Y en los sectores rurales cuál es el principal delito?

Sigue siendo el abigeato, pero también hemos tenido buenos resultados.  Hace poco en el sector de Cusaco se habían robado cinco animales, alcanzaron a faenar uno sólo y recuperamos los otros.  Es un trabajo que nosotros realizamos coordinados con las Juntas de Vigilancia de las cinco comunas y queremos seguir fortaleciéndolas porque son gente de bien que nos coopera bastante en los sectores rurales.

Todas las comisarías estamos con una merma de carabineros, porque, así como van llegando hay algunos que se trasladan, otros pasan a retiro y para eso tenemos a los grandes aliados que son las Juntas de Vigilancia que están presentes donde nosotros no podemos llegar.

– ¿Qué resultados ha dado la alianza con las Juntas de Vigilancia?

La coordinación ha hecho que el delito de abigeato disminuya bastante, pero no hay que descuidarse y seguir las políticas de buenas prácticas con las Juntas para que este delito se logre erradicar, porque el daño que se produce cuando le roban una yunta de bueyes a un agricultor de escaso recursos es irreparable.  Si roban una yunta de bueyes dejan a una familia sin comer pan, porque con esa yunta trabajan la tierra o la ocupan como locomoción.  Para nosotros ese es el valor agregado que le damos a las patrullas contra el abigeato y nos empeñamos en que no se roben los animales.

– ¿Cómo evalúa la relación con las comunidades mapuche?

Es muy buena.  Nos hemos integrado con las comunidades, respetando sus costumbres.  Muchas veces han tenido algunos tipos de demandas y lo único que hemos hechos es respetarlas y respetar su cultura.

Creo que los carabineros deberíamos ser parte de la solución del problema y no parte del problema, esa es mi filosofía.  A raíz de eso se han hecho los contactos con los gobernadores e intendentes, gente de la Conadi, de las municipalidades y hemos logrado solucionar problemas que ellos han solicitado y no hemos tenido ningún problema.  El éxito de esto es el respeto mutuo, de parte de carabineros hacia ellos y de ellos hacia nosotros.

En mi caso tengo amigos en todas las comunidades y siempre que los visito me reciben con mucha cordialidad.

Ser carabinero

El mayor Ismael Opazo asegura que la esencia de todo carabinero es ser una persona en terreno y estar dispuesto en todo momento a servir a la comunidad. Él mismo reconoce que, a pesar de tener el grado de oficial, se siente mucho más cómodo patrullando en el campo o la ciudad.

El funcionario policial también lamenta las crisis que han sacudido a la institución, pero confía que el trabajo cercano a la ciudadanía devolverá la confianza deteriorada.

– ¿Cómo impactaron las crisis que afectaron a la institución?

Nos impactó a todos los carabineros. Es difícil el momento que se vive, pero esto hay que reivindicarlo con mucho trabajo, con mucha dedicación y estar presente donde la gente nos necesite.  Yo creo que esa es la receta básica que tiene todo carabinero: estar presente donde haya una víctima debemos estar con ella consolándola, patrullando y deteniendo a los delincuentes.

Eso hará que volvamos a estar en el pedestal que estábamos, nosotros somos carabineros y nos debemos a la gente, yo creo que esa va a ser la solución para que la gente vuelva a confiar.

– ¿Cuáles serán los principales desafíos para Carabineros en esta nueva etapa?

Haremos un esfuerzo para sacar más carabineros a la calle, focalizaremos los procedimientos e instruiremos de mejor manera a los carabineros para que tengan un mejor manejo en los servicios.

– ¿Qué mensaje le entrega a la comunidad en este nuevo aniversario?

Que siga confiando en Carabineros.  Somos 60 mil funcionarios a nivel nacional, siempre van a ocurrir hechos que nos involucren porque somos una institución formada por hombres y los hombres nos equivocamos.  Tal vez poco, medio o mucho, pero nos equivocamos y a veces esos errores le cuesta el prestigio a la institución, pero vamos a redoblar los esfuerzos para que sigan confiando en nosotros.

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