“Sueño hecho realidad”. De esa manera calificaron los usuarios y profesionales del Centro de Terapia y Estimulación Temprana “Luz de Esperanza” el debut de la Fundación Crece Conmigo.

Es que ahora el único recinto particular de la provincia de Cautín dedicado a formar chicos en situación de discapacidad cognitiva posee una estructura jurídica que avala y robustece su funcionamiento.

La inauguración ocurrió el viernes 26 de abril en una ceremonia desarrollada en el frontis del edificio ubicado en la esquina de Castellón con Pinto a la que asistieron parlamentarios, concejales, funcionarios de la Municipalidad y los propios beneficiarios.

Realidad

A pesar de los significativos aportes realizados por particulares y el municipio de Nueva Imperial, la principal dificultad durante los tres años de operación del Centro ha sido la escasez de recursos económicos. Por eso desde el equipo directivo reconocieron que este nuevo paso facilitará la gestión de dineros.

“La principal ventaja de ser fundación es que vamos a poder postular a proyectos regionales, nacionales y del extranjero para solventar nuestro Centro de Terapia”, comentó  emocionada, Mariana Quilodrán, Presidenta de Crece Conmigo.

Trabajo

El concejal Miguel Suárez, promotor y fundador de la obra,  también expresó satisfacción y detalló que los principales favorecidos con la iniciativa son los niños: «Los chicos no pueden seguir siendo discriminados.  Hemos visto mucha discriminación hacia los niños autistas y Down, ¡ya basta!  La inclusión es muy importante en la comuna, pero no tiene que ser de la boca hacia afuera.  A este centro han asistido muchos niños que se han licenciado, o dado de alta”, comentó el concejal.

Suárez recordó que su  propia experiencia de vida lo movió a crear una agrupación el año 2012 la cual, posteriormente, conformó el Centro. “Mucha gente sabe que dentro de mi familia tengo un hijo que es autista. Mi señora viajó durante seis años pagando una cantidad de dinero que era bastante considerable. Por eso conversamos con algunos papás, logramos formar la agrupación y después este Centro”, señaló.

Testimonio

El imperialino Cristian Painemal también celebró el salto dado por esta verdadera comunidad, ya que su hijo Diego (8) es usuario del Centro de Terapia. “Mi hijo tiene síndrome de down, pero hoy en día está aprendiendo a hablar, es un niño muy inteligente y gran parte de su desarrollo ha sido gracias al Centro”, indicó Painemal.

“Alabo y reconozco el trabajo de don Miguel Suárez. Es muy diferente vivir y sentir la discapacidad. Nosotros vivimos esto 24/7 con nuestros niños, por eso este logro es muy importante para los que tenemos pocos recursos”, añadió.

El Centro de Terapia

El Centro de Terapia y Estimulación Temprana Luz de Esperanza empezó a funcionar en febrero de 2016 y actualmente atiende a 20 niños de Nueva Imperial, Carahue y  Saavedra.  Las actividades están a cargo de cuatro profesionales: fonoaudióloga, terapeuta ocupacional, psicóloga y educadora diferencial.

“El desafío es tener mayor capacidad de atención, porque todavía tenemos listas de espera y no nos dan los cupos para ingresar más niños por falta de recursos para pagarle a las profesionales”, aseveró Annelore Fernández, directora del Centro.

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