Un grupo de personas vinculadas a la Iglesia de Chile y Argentina lamentó la muerte de Camilo Catrillanca y cuestionó las políticas adoptadas por el Gobierno para resolver el conflicto entre el Estado y el Pueblo Mapuche.

La declaración, firmada por sacerdotes y laicos agrupados en la Articulación Ecuménica de Pastoral Mapuche, cuestiona el uso abusivo de las fuerzas policiales en el territorio, exige justicia y llama a los católicos a solidarizar con el dolor y las luchas del Pueblo Mapuche.

“Como mujeres y hombres de Iglesia que colaboramos en territorio mapuche y solidarizan con el sentir del pueblo queremos expresar nuestras condolencias, cercanía y apoyo a la familia y comunidad de Camilo Catrillanca, como también a todo el Pueblo Mapuche en esta nueva hora de dolor e injusticia a manos de la violencia estatal. Lo hacemos desde nuestra fe en Jesús liberador y desde el deseo profundo de Justicia y Paz a las que nos anima el Espíritu”, señala el primer párrafo.

El comunicado pide “el fin de la actual política indígena de gobierno que valida y fortalece una vía represiva con un triste historial de vulneración de derechos en el territorio contra mapuche, desencadenando una larga lista de injustos y lamentables episodios como la muerte de Camilo Catrillanca (…)».

El llamado

Los suscriptores también interpelan a los católicos a no desatender la grave situación que atraviesa el Pueblo Mapuche.   “Como cristianos, sabiendo que hemos sido parte en los dolorosos procesos de conquista y colonización, y de muchos modos nos hemos omitido de las justas demandas del Pueblo Nación Mapuche, llamamos a nuestras iglesias y sus autoridades a solidarizar no solo con el dolor del Pueblo Mapuche, sino también con sus luchas por legítimos derechos, a respetar y aprender humildemente y sinceramente de su cultura y su religión, de modo que entre todos y todas ensanchemos las fuentes de sabiduría y vida que permitan un Buen Con-Vivir a todos y todas.»

Entre los 60 firmantes están los sacerdotes jesuitas de Tirúa Carlos Bresciani, David Soto y Juan Fuenzalida. También adhirieron Fernando Díaz y Matías Platzer, sacerdotes del Verbo Divino que ejercieron en la parroquia Nuestra Señora del Pilar de Puerto Domínguez.

El presbítero de origen mapuche, Hernán Llancaleo también integra la nómina que la completan religiosas y religiosos de Argentina, como es el caso de monseñor Marcelo Melani, obispo emérito de Neuquén.

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