Nació en un pueblo cercano a Teherán, la capital de Irán, pero se declara una “ciudadana del mundo”. A sus 78 años Mah-Manzar Momsen ha recorrido gran parte del orbe y reconoce que desde el año 1985 la fe Bahá’i la ha impulsado a  nuevos  destinos.  Sin embargo, es categórica al señalar que esos periplos no son simplemente en favor de la fe que profesa, sino que tienen  como propósito servir a la humanidad.

Mah es arquitecta egresada de una universidad de Francia y ejerció por algunos años en países como Alemania, África e Irán.  También cursó sicología y sociología en Estados Unidos.

Esa constante movilidad en el mundo hizo que aprendiera varios idiomas y en la actualidad habla francés, alemán, inglés, indonesio, turco; farsi, su lengua materna y  poco a poco empieza a dominar el español.

Servicio en Nueva Imperial

La creyente bahá’i arribó a Chile en febrero pasado y su primera acción fue en el templo que la religión posee en la región Metropolitana.  En ese lugar cumplió la función de orientar a los miles de visitantes que durante el mes llegaron hasta el edificio emplazado en Peñalolén.

Tras cumplir su cometido en el norte, Mah- Manzar Momsen emprendió rumbo con dirección a Nueva Imperial y desembarcó en la Escuela Bahá’í  Faizí, ubicada en el sector Rulo para colaborar con los docentes del establecimiento. También tuvo la oportunidad de compartir con los creyentes de Nueva Imperial en la festividad de Naw-Ruz (año Nuevo) que en el calendario bahá’í se celebra el 21 de marzo.

Respecto a sus tareas concretas señala que “trabajo con los niños en diferentes clases donde explico la significación de la vida en algunas materias.  Es muy importante para intercambiar ideas y desarrollar la capacidad intelectual y descubrir fenómenos en la vida, en el universo”

En ese mismo establecimiento educacional Manzar Momsen subraya que su rol es contribuir a la enseñanza de diferentes disciplinas como la física, la geografía, la historia “con una visión que busca descubrir los aspectos positivos de cada persona.  Vemos cómo hay influencia de muchas cosas en las personas, por eso la geografía, la historia, el lenguaje mapuche son muy importantes y el intento de descubrir en armonía entre todos”.

Creencias

La feligrés Bahá’í plantea que su fe la motiva a servir en distintos lugares del mundo al servicio de la humanidad sin distinguir las creencias de los individuos.

En ese sentido dice que su labor apunta que “servir a la humanidad es una oración para Dios, eso es muy importante. Al mismo tiempo es muy importante la intención del servicio, si es para todos o para un grupo determinado. Para los Bahá´ís todas las personas son importantes.  El trabajo también es personal, cada día hay que leer textos sagrados, trabajar en unidad con todas las personas para estar por sobre las limitaciones de la tierra”.

Mah-Manzar Momsen permanecerá en la comuna de Nueva Imperial durante todo marzo y algunas semanas de abril, luego retornará a Berlín para reencontrarse con sus familiares y compartir su experiencia con los bahá’ís de Europa. No obstante, advierte que tras cumplir ese tiempo seguirá viajando por el mundo, el cual sin duda alguna ya le otorgó la calidad de “viajera eterna”

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