Paola Castillo Álvarez es Licenciada en Arte de la Universidad Católica de Temuco, es diseñadora moderna en cerámicas y alfarera con diseños Mapuches.

El trabajo “parte en la cabeza”: así lo describe la artista Paola Castillo que dedica su vida al arte cerámico Mapuche: “La creación parte de un estado emocional, que primero es llevada al dibujo y después a la greda. El principio creativo para mí, es muy emocional…me dirigía por un estado entorno a una pena. Después me acostumbré a que sin un dolor no podía crear. Me atrapé en esto y fue difícil salir”.

Y es que el artista es muy dado a los estados emocionales intensos nos comenta Paola y recomienda ,para no caer en esta “adicción a la pena”, establecer una disciplina de trabajo creativo. Esto permite crear sin depender de un estado emocional “así los trabajos también variarán en colores, diseños y formas”, expresó la artista.

La greda y la técnica

En sus propios diseños Paola trabaja con el humo para crear las sombras. El humo se trabaja en degradé y sombrea las formas: “Es un trabajo delicado que amerita mucha atención. El humo debe acercarse para poder darle las sombras, las luces se las termina dando el café de la greda, que si tiene varios matices es porque algunas están menos o más bruñidas (pulidas)”.

Una técnica tradicional de origen Mapuche que Paola usa se llama “El lulo” o cordón seco: “haces un lulito y lo vas rellenando, unos sobre otros uniéndolos con palitos y con las herramientas le das la forma. Después vas extendiéndolos y dando forma a la vasija” expresó la alfarera.

El estilo y las formas

Todas las formas y diseños parten en el dibujo donde el artista plasma su sello personal, las líneas o raíces: “A veces trabajo con líneas duras, pero es necesario jugar con lo blando, con lo más ovalado,”.

Incluso está la influencia Inca en sus diseños, tanto como lo Mapuche. “Ellos tenían en su cerámica bastante influencia inca, incluso diría que el trabajo de la orfebrería es gracias a los Incas, no a los españoles.”

El Metagüe, de origen Mapuche y que poco a poco va desapareciendo, es una de las cerámicas que Paola trabaja con más dedicación. Para crear su forma trabaja la greda: se amasa con agua y con arena más fina (arcilla) y la dejas secar al sol. En seguida se moldea a mano, dando la forma deseada, se deja orear y por último se pule con una piedra. Finalmente se lleva a la cocción, en este caso un horno: “la prueba final de mis trabajos es el horno”, comentó la artista.

Cerámica Mapuche: un desafío actual

Para Paola existe una debilidad con respecto al desarrollo de la cerámica Mapuche en nuestra educación, incluso en Colcol: “Si el mapuche no conoce su cultura, hoy en día, se presenta una artesanía vacía. Por ejemplo a veces me piden un gato de greda como diseño Mapuche, pero ellos eran de aves: el pato, la gallina mapuche, el cisne en las áreas de Puerto Saavedra  ¿qué tiene que ver un gato? Esto se ve en las escuelas de Chile como parte de las cerámicas Mapuche”, expresó.

También destaca el potencial turístico que se podría desarrollar con la cerámica Mapuche. “Antiguamente había un taller de cerámica en el Liceo Wacolda y venían turistas a comprar distintos tipo de metagües y se llevaban algo auténtico, algo hecho con manos y raíces Mapuches”, enfatizó.

Para esta artista de la greda la cultura es fundamental en el desarrollo de nuestra Comuna de Cholchol: “Si no hay cultura, no hay interés turístico realmente. Si no hay cultura no hay identidad. No hay raíces”.  Expresó Paola Castillo Álvarez.

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