El juego, es una actividad inherente a la vida, no solo para el ser humano ya que también en el mundo animal podemos observar cómo desde todas las especies disfrutan de esta acción recreativa y de aprendizaje, desde la más tierna infancia hasta la vejez. Pero si bien es natural y transversal, en algún punto el ser humano se ha ido disociando de esta necesidad, entre muchos factores por el incremento de las exigencias del entorno y de una profunda subvaloración de esta bella herramienta como parte esencial del desarrollo humano.

Cuando estamos alegres y tranquilos tenemos mayor posibilidad de activar nuestra gran red neuronal, esto nos permite ser capaces de aprender nuevas tareas y favorecer el desarrollo de habilidades sociales, de lenguaje, reconocimiento de las emociones, seguimientos de normas y límites, fortalecer la empatía y desarrollar la imaginación.  Por lo cual es fundamental que se releve la importancia del juego como tarea principal de los niños y niñas, colocando este tema al nivel de la educación y la salud.   

Esta semana en Chile se conmemora el día del niño y de la niña, celebrando los avances alcanzados en relación a la protección de la infancia a nivel mundial y también recordando que no todos los niños y niñas han sido igual de favorecidos y protegidos por el sistema.

El artículo 31 de la Convención de los Derechos del Niño de UNICEF señala que “El niño tiene derecho al esparcimiento, al juego y a participar en las actividades artísticas y culturales”. Pero ¿Que tanto respetamos este derecho? ¿Qué tan consciente estamos de la importancia del juego en el desarrollo de nuestros niños y niñas? ¿Lo consideramos un pasatiempo o le damos su valor real? ¿Qué tanto estoy jugando junto a mi hijo/a? ¿Tenemos juegos en común? ¿Juegos o juguetes?

Juguemos A crear, hacer e imaginar, antes que juguemos CON determinado juguete, para esto puedes tener en consideración los siguientes aspectos:

– Divierte y disfruta, solo de esa manera tu hijo o hija igual lo disfrutara y aumentara la comunicación contigo y su entorno. Es el mejor elemento para favorecer el lenguaje y la comunicación

– El movimiento es esencial para el aprendizaje, el juego debe ser activo moviendo el cuerpo y el cerebro por lo tanto las pantallas electrónicas no aportan para este objetivo.

– Los juguetes no son necesarios para jugar, todo se puede transformar con imaginación.

– El juego que más recordará cuando sea grande será el que disfrutaron juntos.

A parte los múltiples beneficios del juego para el desarrollo cerebral de tu hijo/a, estimula la producción de hormonas como la dopamina (que favorece el placer) endorfinas (felicidad) acetilcolina (mejor la concentración) y serotonina (reduce los niveles de estrés), Por lo tanto, al potenciar y revalorizar el juego nos hacemos parte de la construcción de un mundo más alegre, consciente e inteligente.

Cuidar, promover y proteger la salud mental de nuestros niños y niñas es tarea de todos. ¡Y TU ROL ES FUNDAMENTAL!

Así nos explica la profesional del área de educación de Párvulos SET, Mariana Pino Valdebenito, quien se desempeña en el Hospital Familiar y Comunitario de la comuna de Carahue.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here